lunes, 8 de abril de 2013

EL ENFOQUE SELECTIVO

Para hacer buenas fotografías hay que saber jugar con la cámara, y una de las opciones que permite es el enfoque selectivo.
Cada fotografía debe tener un centro de interés y es muy importante saber cuál es en cada caso para poder conseguir el enfoque perfecto.
En un retrato el centro de interés suele ser la persona. Pero no debemos quedarnos ahí; debemos saber si queremos resaltar su rostro, sus ojos, su cuerpo o incluso las manos.
Para eso es muy importante dominar el enfoque, y la única forma de conseguirlo es practicando con vuestra cámara. Cada una de ellas tiene distintos sistemas de enfoque, y es imprescindible conocer el funcionamiento de la vuestra. Leer el manual siempre ayuda a saber las opciones que se nos permiten, pero además se deben poner a prueba los sistemas de la cámara.

Aquí os muestro algunas de las fotos que hice hace algún tiempo teniendo en cuenta este aspecto de la fotografía.

El elemento a resaltar es el reloj.


El elemento a resaltar son sus labios reflejados en el espejo.
Para poder obtener los resultados deseados hay que saber qué distancia focal utilizar, la apertura del diafragma adecuada y la necesidad (o no) de una gran profundidad de campo. Para obtener una menor profundidad de campo (menos espacio enfocado en la foto) hay que ajustar un diafragma muy abierto (con número pequeño). Cuanta menos profundidad haya, más selectivo será el enfoque y más se centrará la atención.

Os animo a salir a practicar con la cámara. Probar distintos enfoques y aperturas. Intentad buscar siempre el lado creativo de todo lo que veis y después analizad vuestras fotos para encontrar fallos vosotros mismos e intentar mejorarlos en un futuro. La clave del aprendizaje es la repetición.


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